DEBE INCLUIR MAYÚSCULAS Y SÍMBOLOS: LA CONTRASEÑA DEL LOUVRE ERA “LOUVRE”
Kevin Gorian
Imagina que eres el encargado de seguridad de uno de los museos más grandes e importantes del mundo… Digamos, el Louvre. Ahora, imagina que, desde hace 10 años, decides ignorar fallos de ciberseguridad en tu plataforma, o que sí los reportas, pero que a tus superiores les da un poco igual; además, pongámonos en el supuesto de que, para ti, trabajar con Windows 2000 o Windows XP parece ser la mejor opción disponible en el siglo XXI. Y a todo lo anterior añádele que la contraseña para acceder a tu sistema, encargado de resguardar años y años de historia invaluable, es, simple y sencillamente, “Louvre”.
Pues eso: una investigación del diario parisino Libération reveló, tras el robo del 19 de octubre, en el que sujetos disfrazados de trabajadores sustrajeron las joyas de la corona francesa, que el Louvre no contaba, precisamente, con un sistema de protección muy avanzado, ya que el recinto operaba con software del cambio de siglo, no pensaron que añadir unos símbolos a su contraseña sería buena idea y, por si fuera poco, ignoraron una década (de acuerdo a Rachida Dati, ministra de cultura, fueron dos décadas) de alertas que quizá, solo quizá, podrían haber evitado uno de los robos más importantes de los últimos años. Desde fallos cruciales en cámaras, protocolos obsoletos e incluso barreras físicas insuficientes.
Al día de hoy, se han detenido hasta 7 personas vinculadas a este crimen (siendo dos los principales sospechosos), pero más de 100 investigadores, análisis de más de 150 muestras de ADN y la revisión de cámaras de seguridad, no han sido suficientes para dar con los objetos que desaparecieron ese día de la Galerie d’Apollon.
Trivia: Cabe resaltar que una auditoría del 2014 de la ANSSI (la agencia francesa de ciberseguridad) ya señalaba que el museo usaba la contraseña “Louvre” para su sistema de cámaras de seguridad. Se desconoce si todavía en 2025 usaban dicho acceso. Pero cabe suponer que… ¿sí?